Jueves, 15 de noviembre de 2012


Enfermedades extrañas estaban atacando a los infantes de un orfanato. Los doctores estaban confundidos. Si uno caminaba a través de los cuartos podía observar que estas pequeñas criaturas lo contemplaban intensamente con una mirada fija perturbadora. Qué raros se veían, más bien parecían ancianos decrépitos. No se escuchaban sonrisas, ni los sonidos de niños jugando. Eran lentos para aprender, pararse y caminar. Eran comunes los gemidos profundos y los suspiros largos. Tenían poco apetito, se enfermaban y morían fácilmente. Los confundidos doctores no sabían lo que estaba mal. Por lo tanto, no sabían que hacer.


Entonces un alma sabia, con un fuerte instinto maternal hizo una sugerencia. Ella sugirió que algunas muchachas adolescentes de la escuela secundaria local fueran invitadas para visitar el orfanato. Después les dio instrucciones a estas muchachas para que intimaran con los niños. Les dijo que los tomaran en brazos, los acariciaran, los halagaran y los besaran.


Como por arte de magia, se realizó un milagro. Los mimos, las caricias y los halagos produjeron un cambio saludable y dramático en los niños. Fue tan obvio en la primera sesión, que las muchachas fueron invitadas a volver a visitar el orfanato muchas veces. Una y otra vez los infantes fueron tomados en brazos y acariciados. Y con cada visita continuó la bendita transformación. La postura de los niños mejoró. Ya no parecían ancianos. Empezaron a comer. Ahora sonreían, gorjeaban y reían. Ya no se enfermaban tan fácilmente. Empezaron a animarse con nueva vida. Era evidente que estos niños sufrían por la falta del simple afecto físico humano.


Este relato lo hace a uno pensar: ¿Qué es lo que existe en el sentido del tacto que realiza tal milagro? ¿Por qué es que nuestras vidas tienden a volverse vacías, difíciles, tristes e indiferentes sin el contacto físico de alguien a quien amamos? ¿Por qué parece ser que perdemos nuestro sentido de voluntad y propósitos sin este contacto físico cariñoso?


Algunos experimentos acerca de la privación sensoria se han realizado con algunos voluntarios. Al ser confinados físicamente, se les excluía de sonidos, imágenes o cambios de temperatura. Tal falta de contacto sensorial normal hizo que sus mentes deliraran. Entraron a un mundo de fantasía y empezaron a tener alucinaciones. La privación sensoria extensa e intensa no es saludable para los adultos. Aparentemente, tampoco es saludable para los niños. Mientras tengamos un cuerpo, el mundo de contacto sensorial es importante.

 


El tacto es probablemente el menos explorado de nuestros sentidos. No obstante, es posible que sea el más importante para nuestro bienestar. Es suficientemente importante el hecho de que existe una relación íntima entre nuestra piel y nuestro sistema nervioso. Durante las primeras etapas en la matriz de nuestra madre, lo que será nuestro cuerpo está compuesto de tres grupos de células especiales. Un grupo (mesodermo) formará nuestros músculos y huesos. Otro (endodermo), formará nuestros órganos internos tales como el estómago, intestinos y pulmones. El tercer grupo (el ectodermo) forma nuestro sistema nervioso y nuestra piel. Así es que nuestra piel se forma del mismo tejido que nuestro cerebro. La piel se puede considerar como el cerebro externo o una extensión del cerebro, sus abundantes órganos receptores sensorios sustentan completamente esta idea.


La piel está tan llena de nervios y terminales nerviosas sensoriales que si sólo pudiéramos ver el sistema nervioso de una persona, no tendríamos ningún problema en delinear la forma completa del cuerpo. Uno podría preguntarse cual tiene más tejido nervioso. ¿Tiene más la corteza que cubre el cerebro o tiene más la piel que cubre el cuerpo?


Puertas a nuestra conciencia

La piel contiene millones de órganos receptores sensorios. Estos son las puertas a través de las cuales el mundo físico entra a nuestra conciencia. ¿Cuántos tipos de estas terminales receptoras sensoriales tenemos? Todos dicen que tenemos cinco sentidos. En verdad, son más bien diecinueve.


Los más obvios de estos receptores de mensajes son nuestros ojos, oídos, nariz y lengua. Aún éstos son más de cuatro en realidad. Los ojos tienen bastoncillos en la retina para detectar el blanco y el negro. También tienen conos para detectar los diversos colores. La lengua tiene terminales receptoras sensoriales para lo dulce, lo amargo, lo salado y lo agrio. Nuestros oídos son capaces de oír una gama de tonos y varias intensidades de sonido. Aún así, no podemos oír los tonos de una frecuencia muy elevada que los animales pueden oír.

 


Mientras que el hombre es inferior a algunos animales en lo que se refiere a los sentidos de la vista, oído, olfato y gusto, él compensa esto con mucho, con su imaginación e intelecto. El hombre logra una ventaja sensorial sobre los animales por medio de sus invenciones como el telescopio, el microscopio, la radio, la televisión y así sucesivamente. El olfato puede ser la última frontera en nuestro apremio por mejorar. Se estima que un perro pastor alemán tiene un millón de veces mucho más sensibilidad a los olores que el hombre.


El tacto, llamado el quinto sentido, puede ser el más complejo. Bajo el control del tacto hay millones de terminales nerviosas sensoriales en la piel. Con todo, cualquier pulgada cuadrada de piel es diferente de todas las demás. La cantidad de detectores táctiles del dolor, calor, frío y otros, variarán de un lugar a otro de la piel. Con certeza, la sensibilidad de las puntas de nuestros dedos excede la de la parte trasera de nuestros muslos.


Existen unas cuatro variedades de sensaciones estrictamente táctiles. Fluctúan desde un toque leve hasta una presión intensa, que produce dolor. Además, su distribución en la piel varía en cuanto al tipo y cantidad. Si coloca dos dedos como a una o dos pulgadas de distancia uno del otro sobre la espalda de una persona, ella no estará segura si colocó uno o dos dedos.


La espalda humana tiene menos terminales nerviosas sensibles al contacto leve que otras áreas de la piel. Esta es la razón por la cual los pacientes no están muy seguros en cuanto al lugar exacto de un dolor de espalda. Por raro que parezca, es en estas áreas de la espalda con falta de terminales nerviosas de tacto, donde somos especialmente receptivos a las impresiones psíquicas. Nuestros discernimientos intuitivos parecen proceder de aquella parte de nuestra espalda ubicada entre los omóplatos. Nuestras corazonadas parecen venir de ahí.


Hallamos una distribución más abundante de órganos táctiles en áreas donde nuestra piel externa se une con la interna (membrana mucosa), tales como nuestros labios y orificios nasales. Además, las puntas de los dedos tienen muchas terminales nerviosas táctiles. Aparte de ser un prodigio de destreza, nuestras manos son el medio principal para mantenernos literalmente en contacto con el mundo físico. Las manos mejoran con la actividad. Los doctores deben tener cuidado de no vendarlas por mucho tiempo, ya que se endurecen rápidamente al estar restringidas.


En cierto sentido, las manos representan el trabajo de nuestra vida. El uso de nuestras manos a menudo señala nuestros talentos, carácter y cultura. Han llegado a simbolizar la vida misma. A través de las manos humanas se han realizado las grandes pinturas, esculturas, literatura, música, etcétera. En las ciencias, las manos han forjado el automóvil, el avión, el cohete, la radio, la televisión y la imprenta. Y con todo, tal vez el uso más noble de la mano ha sido extenderla bondadosamente hacia nuestro prójimo.


El uso de la mano humana para propósitos terapéuticos data de los tiempos del antiguo Egipto. Los egipcios sintieron una energía terapéutica (sa ankh) que fluía de la punta de los dedos. El Faraón sostenía sesiones diarias de curación por las mañanas, durante las cuales hacía pases verticales con las puntas de los dedos hacia arriba y abajo de la espalda del paciente. Este fue el comienzo de la terapia con las manos. Las puntas de los dedos extremadamente sensibles, se aproximaban a la espalda humana insensible.

 


Las tablas de Epidauro en Grecia mostraban cómo masajeaban los griegos antiguos la espina dorsal de los pacientes. Hipócrates, Galeno y Sorano fomentaron este enfoque terapéutico. Hipócrates declaró, "En todas las enfermedades, atiendan la espina dorsal". Esta es la herencia principal de la quiropráctica moderna.


El quiropráctico encuentra un área de irritación en la espina dorsal. Masajea esta área para reducir la irritación y normalizar los impulsos nerviosos de la espina dorsal. El osteólogo masajearía el tejido suave de las áreas lesionadas de la espina dorsal. La técnica Rosacruz consiste en aplicar los dedos y la energía electromagnética del cuerpo a los ganglios de la cadena del sistema nervioso simpático situados paralelamente con la columna vertebral. El masaje, la presión digital y los puntos activadores son otras técnicas que utilizan las manos y se esfuerzan por mejorar la salud humana.


Cuidado amoroso y tierno

No deberíamos pasar por alto el beneficio del cuidado amoroso y tierno para un paciente postrado en cama. Me refiero a voltear y masajear al paciente, acomodarle su almohada, cambiar las sábanas de su cama, así como darle una sonrisa cariñosa y benigna. A veces una mano compasiva sobre una frente febril es recordada por mucho tiempo y con más cariño que el tratamiento más sofisticado.


Aparte del toque terapéutico de parte de otros, el sentido del tacto de su cuerpo puede servir como un medio para que se ayuden ustedes mismos. Desperezarse es un tónico para ciertos órganos táctiles. Una mecedora es buena para el sistema nervioso. También lo es un baño, un regaderazo, frotarse con la toalla, cepillarse el cabello, así como el cuidado y limpieza de nuestro rostro y cuerpo. El aplicar una presión intensa a sus músculos acalambrados, los relajará. Deberíamos hallar el tiempo para exponer nuestra piel a los cuatro elementos: tierra, agua, aire y sol.

 


Necesitamos ir en pos de aquellas experiencias que son las más sanas, elevadas, creativas y bellas. Esto incluye estar en contacto con paisajes hermosos, sonidos melifluos, sabores deliciosos, aromas fragantes, así como el contacto físico del amor.


Necesitamos el contacto físico al lado de las relaciones humanas. Una mano amiga sobre el hombro en un momento crucial, es un gesto de gran ayuda y muy bueno. La desesperación y la tensión aguda mantienen los músculos de los hombros tensos. Una mano amistosa y sincera ayuda a que esos músculos se relajen. Igualmente, ¡qué bienvenido es el apretón de manos firme y sincero de un amigo!


El hablar e intercambiar ideas es bueno, pero los amigos y seres queridos necesitan algo más. Necesitan el contacto físico ocasional que nace de la sinceridad, la lealtad y el amor. Estos principios son aplicables aún en los negocios. Una encuesta de clientes reciente, demostró que la sucursal de un banco en donde los empleados lograban un leve contacto físico, fue considerada como la más amistosa.


Un padre de familia debería echarse ocasionalmente al suelo de la sala y luchar en forma de juego con sus niños. La mayoría de los animales siguen sus instintos y juegan con sus cachorros. Es divertido y saludable. Es bien conocido que aún los animales más feroces se han convertido en mascotas domésticas mediante grandes dosis de caricias y cuidado afectuoso. Los infantes tienen necesidad especial de caricias saludables.

 


Probablemente la cosa de más utilidad que podemos hacer por un niño tímido y asustado, o uno perturbado gravemente, es sostenerlo, abrazarlo y hablarle suavemente. De este modo, el niño o la niña saben que ustedes se interesan por ellos. Ese contacto humano a través del contacto físico amoroso puede curar.


Un juez de corte de litigios familiares, ante el cual se aparecían cientos de delincuentes juveniles acompañados de sus padres, se dio cuenta de algo que le molestó. En todos estos casos nunca vio que un padre de familia pusiera un brazo protector y amante alrededor de los hombros del adolescente Qué situación tan diferente de la del hijo pródigo de la Biblia, en donde el padre "corrió, cayó en brazos del hijo pródigo y lo besó".


¿Se debe parte de nuestro problema con la juventud actual a una sociedad "sin contacto físico"? ¿Conduce la falta de contacto físico amoroso en nuestros primeros años a la inestabilidad emocional en nuestra edad adulta?


Deberíamos buscar la manera de aplicar el contacto amoroso. Esto debería hacerse con un interés genuino por el bienestar de otro. Por ejemplo, ¿ha tratado alguna vez su familia de agarrarse de las manos mientras se dice la plegaria de agradecimiento a la hora de comer?


¿Han tratado alguna vez de ayudar a su consorte a ponerse el abrigo? Al hacer esto, ¿presionan o tocan suavemente su hombro? Este es un modo de decir te amo. ¿Cuándo fue la última vez que abrazaron fuertemente a su cónyuge, como si él o ella significaran toda la vida para ustedes? Su esposo o esposa puede ser exactamente eso.


El tomar el brazo de una dama al cruzar la calle le dice a ella que usted le interesa lo suficiente para protegerla de un posible daño. Cuando una dama trata de asirse al brazo de aquel que ella ama, su sentido de protección caballerosa se siente halagado. El sentido de protección no es un asunto sin importancia. Un hombre con una intención malvada, lo pensará dos veces antes de acosar a una mujer que protege a un niño. La protección de otros hace brotar en nosotros fuerzas poderosas para el bien.

 


¿Han tomado en brazos algunos infantes recientemente? ¿Los han mimado y se han mostrado cariñosos con ellos? Ellos necesitan mucho contacto físico amoroso en estos primeros años. ¿Han abrazado alguna vez sin pena a un buen amigo? Algunos podrán fruncir el ceño al observar el abrazo que se dan los amigos en los países latinos, pero sería inteligente que ellos mismos lo hicieran. Es saludable y amistoso. Hagan su apretón de manos sincero, definido y cordial, al extenderlo en muestra de amistad.


Los psicólogos están comprendiendo que una sociedad "sin contacto físico" es una sociedad enferma. Indudablemente, está fuera de contacto con las necesidades de nuestros sistemas nervioso y psíquico. Todo esto no quiere decir que debemos ir por ahí tocando a todo el mundo indiscriminadamente. El protocolo de nuestra sociedad particular dictará los límites sociales apropiados para el contacto físico. Sin embargo, dentro de esos límites podemos incluir una sinceridad mayor en nuestros contactos. Podemos también tocar a la gente con nuestros ojos, postura, voz, vestido y buenas maneras.


Podemos tocar a la gente especialmente con palabras comprensivas, compasivas y generosas, palabras que dan ánimo y fuerza. Dichas palabras ayudan a que fructifiquen las semillas de grandeza que vemos en cada uno. Podemos conmovernos por la música bella o el sonido de una voz que procede del corazón. Los paisajes hermosos nos pueden afectar, como también los olores de la naturaleza y el sabor de la buena comida.


Las obras más grandes de la humanidad, se han realizado por medio del corazón. Los grandes escritores pusieron el corazón sobre el papel con sus manos. Los grandes artistas pusieron el corazón sobre el lienzo con sus manos. Traten de poner su corazón en cualquier cosa que hagan con sus manos. Para manifestar la magia del contacto físico, existe una guía para todos nosotros. Permitan que siempre nazca del corazón. Dejen que su corazón toque a la gente. El núcleo de la hermandad del hombre es la hermandad de los corazones. Somos más saludables cuando nuestro corazón se expresa por medio de nuestras obras y cuando es tocado por la obra de otros.


El nacimiento nos deja sin ningún lazo físico evidente. Pero no nos engañemos. Todos necesitamos ocasionalmente contactos físicos saludables y ennoblecedores. Nuestro sistema nervioso, emociones y corazón se enriquecen con ellos. La hermandad del hombre lo exige. Necesitamos tocar a aquellos que amamos y que nos interesan. Ellos necesitan nuestro contacto físico que procede del corazón. Ya que en donde quiera que haya amor genuino e interés verdadero, existe magia en el contacto físico humano.

 

Por el Dr. John Palo, F.R.C.
Revista El Rosacruz A.M.O.R.C.
Mayo de 1983 


Publicado por cutronio @ 21:56  | Aplicaci?n pr?ctica
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