Martes, 16 de octubre de 2012


Siempre ha habido leyendas y tradiciones acerca del conocimiento secreto. En el origen de casi todas las religiones existe alguna forma de conocimiento secreto, una gnosis o conocimiento interno que puede lograrse y puede aún ser prometido como en Los Pactos del Torah.


En las sociedades secretas y logias hay otra clase de conocimiento secreto (palabras, signos, símbolos y consejo) todos los cuales pueden aparecer en forma escrita, pero tienen un significado adicional que es comunicado en forma privada. Las enseñanzas se describen mejor como privadas más que como secretas.


El buscador ingenuo de conocimiento secreto puede que espere encontrar algún hecho o fórmula mágica, algo específico y objetivo que pueda ser captado y memorizado. Pero la característica principal de una gnosis es que no puede ser comunicada; se dice que es inefable. Es un conocimiento que no puede ser transferido físicamente de una persona a otra. Sin embargo, se puede lograr y verificar por medio del descubrimiento individual.


Además hay métodos y programas que conducen a este descubrimiento. Pero esas enseñanzas son generalmente veneradas y preservadas en sociedades esotéricas privadas. La tradición generalmente incluye la idea de que este conocimiento y cualesquiera enseñanzas que conduzcan a su descubrimiento deben protegerse y negarse a personas que no lo merecen. A los buscadores dignos se les admite y se les guía paso a paso en el sendero. Los grados y rituales preliminares de esas organizaciones hacen resaltar los pasos y fomentan el descubrimiento.


Sin embargo, el gran secreto es que no existe secreto, que este conocimiento en realidad no es un secreto en absoluto. Existe para los ojos que puedan ver y los oídos que puedan escuchar. A pesar de su supuesta reserva, mucho se ha dicho y publicado muy claramente, pero aún permanecen sin descubrirse.


Consideren desde este punto de vista las muchas declaraciones enigmáticas de las sagradas escrituras cristianas y otras. Estas declaraciones también son para el iniciado. Sin la clave, sin el desarrollo personal preliminar, permanecen sin descifrar. Con la clave, son declaraciones sorprendentes y audaces que reflejan una comprensión radicalmente diferente. De manera que es secreto sólo en esta extraña manera, protegido por su propia naturaleza arcana y nuestra falta de desarrollo.


Es fácil (como en estos comentarios) continuar hablando mucho acerca de ese conocimiento secreto, pero es como hablar acerca del agua, ésta no sacia la sed. Es mejor que se diga: “He aquí el sendero hacia el manantial donde tú debes aprender a beber por ti mismo”.

 

Por Edgar Wirt, F.R.C.
Revista El Rosacruz A.M.O.R.C.
Noviembre de 1981 


Publicado por cutronio @ 21:56  | Simbolismo
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