Jueves, 19 de abril de 2012



Todas las escuelas de metafísica hablan acerca de esta importante ley. Para alcanzar el éxito, la
salud, evolucionar y muchas otras facultades o habilidades que se pregonan, se dice que es necesario ser primero un individuo equilibrado.


Los Rosacruces también estamos interesados en este principio. A menudo, cuando se nos pregunta acerca de los fines u objetivos del estudio Rosacruz, respondemos: aspiramos a ser personas equilibradas. Afortunadamente, cuando damos esta escueta explicación, nuestro interrogador nos mira perplejo y no sigue adelante. Qué contestaría usted si le preguntaran: ¿Qué es el equilibrio, o qué entiende por un sujeto equilibrado?


Si nos atenemos al diccionario, el equilibrio se define como "estado de reposo de un cuerpo solicitado por dos fuerzas que se destruyen recíprocamente". En sentido figurado, el equilibrio es una combinación ajustada de fuerzas o elementos, como el equilibrio social o político. También nos hace pensar en la ecuanimidad, en los actos y los juicios.


Desde el punto de vista metafísico, debemos estudiar este principio más profundamente.


En la definición que nos da el diccionario, hay una gran verdad. Nos habla de dos fuerzas que se destruyen recíprocamente. En metafísica, dichas fuerzas, aunque contrarias, en vez de destruirse se complementan. Todos los principios de la Naturaleza se derivan de una ley básica, que los Rosacruces estudiamos a fondo. La oscilación de dos fuerzas contrarias o polaridades positiva y negativa.


En la filosofía oriental, se habla de una fuerza universal o TAO, de la cual emanan: Yin, pasiva y Yang, activa. El resultado de sus interacciones es creación continua.

 


En la Naturaleza no hay antagonismo, sino circulación. Esta circulación continua da origen al movimiento y al equilibrio.


Cada cosa es la semilla de su opositor aparente. La vida es la semilla de la muerte. La muerte es la semilla de la vida. El antagonismo sólo existe cuando se bloquea o se rompe el flujo de energía. Entonces existe inarmonía, que equivale a falta de movimiento y ausencia de equilibrio.


La mística Ley del Triángulo, estudiada a fondo en varios grados de nuestra Orden, puede compararse a un proceso denominado trialéctico. En el Universo, todo funciona a través de este proceso: una galaxia, un sistema ecológico y la vida individual de cada organismo.


Un proceso trialéctico consta de cuatro partes:


1. Principio Activo-Energía estática
2. Principio Pasivo-Energía estática
3. Atracción: Movimiento-Energía cinética. Hay circulación de energía (función).
4. Resultado: a) Equilibrio, buena salud, armonía, paz mental, felicidad, buenas amistades, etc. b) Si falla la atracción, o es deficiente, los resultados serán también deficientes y no habrá armonía ni equilibrio. Para el místico, es evidente que en la atracción o función entra en juego, primordialmente, la MENTE POSITIVA.


Quizás, para un estudioso de ciencias, específicamente física, estas ideas les parezcan poco consistentes, pues de acuerdo con la segunda ley de la termodinámica, todo en el universo tiende al desorden, pero en realidad no es así. Lo que la filosofía oriental y los estudios Rosacruces han establecido como resultado de la observación y de la intuición, está ahora confirmado por nuevas observaciones y se explica por medio de la "Ley de la Serialidad". En oposición a la segunda ley de la termodinámica, opera una fuerza que tiende a la simetría y a la coincidencia, juntando los valores iguales.

 


Paul Kammerer

Esto ha sido establecido por el biólogo Kammerer. Una serie la define como: “la repetición legal de las mismas o semejantes cosas o acontecimientos. . . que no están unidos por la misma causa activa”. Además dice que la coincidencia es, en realidad, función de un principio natural. Volviendo al sistema trialéctico, podemos darnos cuenta de cómo opera observando, dentro de un sistema ecológico, la forma en que se alimentan todos los organismos vivientes.


Aparentemente, cada especie tiene su enemigo u oponente; pero en conjunto puede observarse el flujo de la energía a través de las cadenas alimenticias.


Analicemos, en primer lugar, un sistema ecológico cerrado, creado en una probeta. En la misma, ponemos agua, tierra, un vegetal pequeño y un caracol. Sellamos la probeta y también quedará dentro de ella un poco de aire.


El caracol se alimenta del vegetal, respira y en ese proceso envía a la pequeña atmósfera interna anhídrido carbónico (C02). EI vegetal, con el agua, los elementos minerales, el C02 y la energía de la luz solar, produce alimentos y oxígeno, los cuales le sirven al caracol. La energía circula y hay equilibrio. ¿Qué ocurrirá cuando muera el caracol?


La plantita, al no recibir el CO2 en cantidad suficiente, y al no tener un competidor que limite su crecimiento, agotará el agua y los elementos minerales y eventualmente morirá. ¿Qué pasaría si en vez de un caracol pusiéramos allí diez, por ejemplo? Consumirían rápidamente a la planta y ellos a su vez morirían por falta de alimento y de oxígeno. ¿Si se agotan los elementos minerales? La planta no podría construir sus alimentos solamente con el C02 y la luz solar, en consecuencia moriría, y todo el sistema de energía se interrumpiría. Vendría el desequilibrio.

 


Si tomamos como ejemplo un sistema ecológico abierto, como la vida en una laguna, se hace muy complejo estudiar el flujo energético. En dicho sistema habría: algas, arbustos, árboles, insectos, fitoplancton, plancton, peces, anfibios, animales herbívoros, animales carnívoros, depredadores, pájaros, aves de rapiña y bacterias.


Nos damos cuenta de que hay un proceso global de flujo de energía, que empieza en la fuerza universal, la irradia el Sol y vuelve a su origen. Mientras se mantenga este flujo continuo, el ecosistema está en equilibrio. Sólo cuando el flujo de energía es bloqueado o interrumpido, ocurre el desequilibrio. El hombre, por ignorancia o maldad, ha sido el mayor factor de desequilibrio en la Naturaleza. Cuando él experimenta enfermedad, se debe a que en su propio organismo ha causado un desequilibrio, bloqueando o interrumpiendo su propio flujo de energía.


De la comprensión general de esta Ley de Equilibrio, debemos sacar conclusiones prácticas. Sabiendo que la clave está en el fluir continuo de la energía, ¿cómo podremos tener mejor salud, paz mental, felicidad, buenos amigos, prosperidad y muchas otras ventajas?


Ejemplos prácticos:


1. Salud. Llevar al cuerpo las polaridades positiva y negativa a través de la respiración y de la alimentación. Mantener siempre una mente optimista y positiva, sin odio ni rencor. El resultado será un organismo saludable. Sin embargo, podría ocurrir que el flujo de energía se interrumpiera por factores externos. En cada caso, habrá que buscar la solución apropiada, recurriendo a la terapia, psicoterapia, acupuntura, masajes, etc.


2. Paz Mental. Evitar tener ideas negativas o pesimistas, así como ideas fijas (estáticas). Dejar fluir los pensamientos. Si descubrimos que algunos no nos agradan o que son negativos, no tratar de frenarlos en nuestra mente, sino sustituirlos por otros que sean armónicos y constructivos.


3. Felicidad. La felicidad es un estado subjetivo de nuestra mente, pues depende de nuestra comprensión y de nuestras aspiraciones. La clave está en autoanalizarse, contemplarse a sí mismo y comprender lo que está ocurriendo.


4. Amistades. Muchas personas se quejan de tener enemigos. ¿Por qué este desequilibrio? ¿Dónde está la falta que impide el flujo de energía? La falta de equilibrio se debe a que se rompió la comunicación. Aunque alguien esté en contra de nosotros, si mantenemos buena comunicación y somos tolerantes, seguirá fluyendo la energía, se mantendrá el equilibrio y habrá una excelente amistad.


El individuo normal y equilibrado no es aquél que se mantiene apartado de la sociedad, o que no toma parte de las actividades humanas. Si procede así, se está apartando del flujo general de la energía y se está bloqueando a sí mismo. El individuo normal y equilibrado es aquél que conoce algo de todas las fases de las experiencias emotivas. Debe ser capaz de reír, llorar, de afanarse, de protestar, de amar y de adorar, reaccionando con todas estas cosas en su momento oportuno.

 

Por Pedro Raúl Morales, F.R.C.
Revista El Rosacruz A.M.O.R.C. 
Septiembre de 1981


Publicado por cutronio @ 21:06  | Aplicaci?n pr?ctica
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