Domingo, 15 de abril de 2012

 

Prólogo


En cuanto los hombres tomaron consciencia de la necesidad de vivir en sociedades organizadas, generaron diversas formas de gobierno para asegurar su funcionamiento. En la actualidad, parece ser que es a través de la democracia como se expresan mejor los intereses y las aspiraciones de los individuos en particular, y de los pueblos en general. En efecto, aunque el sistema sea imperfecto y conlleva muchas fallas, actualmente son las sociedades democráticas quienes garantizan mejor los derechos del hombre, tal como fueron definidos en la Declaración Universal.


Pero si el respeto de los derechos de cada uno es el fundamento de toda democracia, toda democracia que no anime el respeto de los deberes correspondientes lleva en sí misma el germen de la decadencia y favorece la emergencia de una dictadura. Así como la historia lo ha mostrado, el buen funcionamiento de una sociedad depende de un justo equilibrio entre los derechos y los deberes de todo individuo. Cuando este equilibrio se rompe, ya sea a nivel de los gobernantes o de los gobernados, los totalitarisrnos más extremos se aprovechan de la situación y sumergen a las naciones concemidas en el caos y la barbarie.


En el alba del siglo XXI, comprobamos que en varios países donde la democracia se ha vuelto una adquisición de hace tiempo, los derechos de los ciudadanos sobresalen principalmente sobre los deberes que les incumben como hombres, de manera que el equilibrio si no se rompe entre uno y otro, por lo menos se ve amenazado. Preocupados porque el desequilibrio no se amplifique y no termine en esos países en una regresión de la condición humana, presentamos esta Declaración de los deberes del Hombre a todos aquellos que comparten nuestra inquietud.

 

 

Declaración

Artículo 1 : 
Todo individuo tiene el deber de respetar sin prevención los derechos del Hombre, tal como son

definidos en la Declaración Universal.


Artículo 2 :
Todo individuo tiene el deber de respetarse a sí mismo y no envilecer su cuerpo o su consciencia

por comportamientos o prácticas poniendo en tela de juicio su dignidad o su integridad.


Artículo 3 : 
Todo individuo tiene el deber de respetar al prójimo, sin distinción de raza,  sexo, religión, clase social,
comunidad o cualquier otro elemento aparentemente distintivo.


Artículo 4 :
Todo individuo tiene el deber de respetar las leyes del país en el cual vive, estando entendido que sus

leyes deben tener como fundamento el respeto de sus derechos más legitimos.


Artículo 5 : 
Todo individuo tiene el deber de respetar las creencias religiosas y las opiniones políticas

del prójimo, siempre y cuando no atenten ni a la persona humana ni a la sociedad.


Artículo 6 : 
Todo individuo tiene el deber de ser benevolente en pensamiento, palabra y obra, a fin de ser un

agente de paz social y un ejemplo para los demás.


Artículo 7 :
Todo individuo en edad, en estado o en condición de trabajar, tiene el derecho de hacerlo,

ya sea para subvenir a sus necesidades o a las de su familia, para ser útil a la sociedad,
para su desarrollo personal, o simplemente para no permanecer en la ociosidad.


Artículo 8 :
Todo individuo que tenga a cargo la educación de un niño tiene el deber de inculcarle el valor,

la tolerancia, la no-violencia, la generosidad y, de una manera general, las virtudes que harán
de él un adulto respetable y responsable.


Artículo 9 :
Todo individuo tiene el deber de dar ayuda a cualquiera que se encuentre en peligro, ya sea interviniendo

directamente, ya sea haciendo lo necesario para que las personas competentes para intervenir lo hagan.


Artículo 10 :
Todo individuo tiene el deber de considerar a toda la humanidad como una familia, y

comportarse en toda circunstancia y en todo lugar como un ciudadano del mundo, de esta manera
haciendo del humanismo el fundamento de su comportamiento y de su filosofía.


Artículo 11 : 
Todo individuo tiene el deber de respetar los bienes del prójimo, ya sean privados o públicos,

individuales o colectivos.


Artículo 12 : 
Todo individuo tiene el deber de respetar la vida humana y de considerarla como el bien más

preciado que exista en el mundo.


Artículo 13 :
 Todo individuo tiene el deber de respetar la naturaleza y preservarla, a fin de que las generaciones

presentes y futuras puedan beneficiarse de ella en todos los niveles y ver en ella un
patrimonio universal.


Artículo 14 :
 Todo individuo tiene el deber de respetar a los animales y considerarlos verdaderamente como

seres, no solamente vivientes, sino igualmente conscientes y sensibles.

 

 

Épilogue

Si todos los individuos adquirieran estos deberes fundamentales, quedarían pocos derechos para revindicar, ya que cada uno se beneficiaría del respeto que le es propio y podría vivir feliz en la sociedad.


Por esa razón, toda democracia no debe limitarse a promover un "Estado de Derechos", en cuyo caso el equilibrio evocado en el Prólogo no puede ser mantenido. Es imperativo igualmente que promueva un "Estado de Deberes¨ a fin de que todo ciudadano exprese en su comportamiento lo que el Hombre tiene de mejor en sí mismo. No es sino apoyándose en estos dos pilares como la civilización podrá asumir plenamente su estatus de humanidad.

 


21 septiembre 2005

Año R+C 3358
A.M.O.R.C.
 


Publicado por cutronio @ 13:57  | Varios
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